ENTREVISTA A Mª TERESA VERDUGO MORENO


Fiscal delegada provincial de la tutela penal de la Igualdad y contra la discriminación de la Fiscalía Provincial de Málaga.

 

Podríamos hablar con Mª Teresa de cualquiera de sus especialidades: discriminación, discurso de odio o delitos de odio. Pero en esta entrevista nos centraremos en la tercera de estas lacras y ahondaremos en qué es un delito de odio y sobre todo ofreceremos información que resulta básica para identificarlo como tal.  

 

En primer lugar ¿Qué es un delito de odio?

Un delito de odio es cualquier infracción penal  contra las personas o las propiedades en las que la víctima, el local o el objetivo de la infracción se elige por su, real o percibida, pertenencia, conexión o simpatía a un grupo que se identifica por su raza, etnia, nación, origen, orientación sexual, género, religión, ideología, discapacidad o circunstancias similares. Por tanto, hablamos de delitos “ordinarios” como el homicidio, las lesiones, los daños o la violación en los que la motivación del delito es, exclusiva o fundamentalmente, la condición de la víctima.

Aquellos casos en los que la víctima o el local objeto del delito se eligen precisamente por ser musulmanes, por “parecer” musulmanes o por su simpatía o conexión con los que profesan esta religión son delitos de odio por islamofobia.

 

¿Cómo se diferencia entre delito ordinario y delito de odio?

En los delitos ordinarios, los investigadores se centran en determinar quién cometió la infracción, cómo, cuándo y dónde, pero el motivo, aunque puede interesar, no tiene relevancia a efectos penales. No obstante, en los delitos de odio la motivación del autor es precisamente los que los cualifica como tales. Para desvelar cuál es ese “ánimo”, para probar que el agresor actuó precisamente por motivos discriminatorios, se usa la prueba de indicios y se usan una serie de “pistas”, a las que también se llama “indicadores”, que nos ayudan a poner de manifiesto el móvil del delito. Se pueden distinguir tres grupos de indicadores:

 

- En relación a la víctima: lo fundamental es su percepción, que la víctima manifieste que la han agredido precisamente por su condición y sin que exista otro motivo que lo explique. También se tiene en cuenta que pertenezca a un colectivo vulnerable, minoritario o los que tradicionalmente hayan sido objeto de delitos.

 

- En relación al autor: las expresiones proferidas en el momento del ataque -por ejemplo, insultos homófobos o xenófobos según el caso-. Asimismo, sus antecedentes, su pertenencia a grupos radicales que previamente hayan protagonizado incidentes racistas o similares, su perfil en redes sociales, si previamente ha exteriorizado su odio u hostilidad ante el colectivo que luego resultó agredido.

 

- En relación al contexto: la gratuidad  de la acción, la desproporcionalidad en la violencia utilizada, que se haga cerca de lugares de culto o de reunión de colectivos afectados, o en fechas señaladas que son relevantes o para el agresor o para los agredidos (ej. día del Orgullo Gay, Fiesta del Cordero, etc).

 

Entonces, ¿cuáles serían los indicadores de un delito de odio por islamofobia?

Son los mismos ya expresados, pero adaptados a las particularidades de la islamofobia, como que te agredan por ser o “parecer” musulmán/a, que la agresión se produzca cerca de lugares de culto islámico como una mezquita o un cementerio…

 

¿Cómo debemos actuar si somos víctimas de un delito de odio?

Ante todo, protegerse y evitar reaccionar violentamente -aunque nos parezca justificado- para que lo que es una agresión discriminatoria no parezca una mera pelea entre bandos similares. En definitiva, procurar la propia seguridad y en la medida de lo posible tratar de observar y recabar todos los datos que nos puedan servir para identificar a los autores. Denunciar, aunque tengamos miedo o desconfianza.

 

¿Y si somos testigos de un delito de odio?  

Proteger en la medida de lo posible a la víctima, evitar el conflicto aunque exista provocación e identificarse para que tanto policía como autoridades puedan localizarnos para dar nuestro testimonio y poder probar el hecho delictivo.

 

¿Dónde se puede denunciar?

La denuncia se puede presentar ante la Policía, la Fiscalía o el Juzgado de Guardia. Además, conviene saber que los Fiscales estamos obligados a perseguir de oficio los delitos de odio, de manera que en cuanto tengamos conocimiento de que se ha cometido una infracción de esa naturaleza tenemos que investigarlo. Esto quiere decir que no es necesario presentar una denuncia formal y mucho menos que lo haga la víctima, sino que con que se nos haga llegar la noticia, con todos los datos posibles, aunque sea por un correo electrónico, pondremos en marcha la investigación.

 

¿En qué aspectos hay que hacer hincapié a la hora de realizar la denuncia?

Además de explicar el hecho delictivo en sí y sus consecuencias (dónde y cuándo ocurrió, cuantía de los daños, parte médico si hay lesiones, expresiones vejatorias sufridas, etc.) hay que dejar clara la motivación discriminatoria y que sufrimos la agresión precisamente por nuestra condición de musulmanes o por nuestra simpatía o afinidad con ese colectivo.

 

¿Por qué es importante denunciar?

Si el delito no se denuncia, o no se pone en conocimiento de las autoridades, no tomaremos conciencia del problema, la víctima se sentirá desprotegida y vulnerable y el agresor ganará en confianza y aumentará la intensidad o el número de sus infracciones. Además, no se reflejará el problema en las estadísticas oficiales y no se pondrán en marcha programas o iniciativas dirigidas precisamente a frenar estos delitos y a proteger a las víctimas.

 

Si has sido víctima o testigo de un delito de odio por islamofobia, no olvides que la Asociación Marroquí para la Integración de Inmigrantes ofrece asesoramiento jurídico y acompañamiento durante el proceso de denuncia. Como ha comentado la Fiscal Mª Teresa Verdugo,

denunciar los delitos de odio es fundamental para poder monitorizarlos, prevenirlos y atajarlos desde su origen.

 

Oficina de atención

Asociación Marroquí para la Integración de Inmigrantes.  C/Jinetes, 5, 29012, Málaga