Nigeria, Indonesia, Turquía o Rusia son países no-árabes donde una parte importante, o incluso la mayoría de la población, tiene el islam como religión.

Azerbaiyán, Tayikistán, Uzbekistán, Pakistán, Turkmenistán, Bangladesh, Kirguistán, Kazajistán, Albania, Bosnia-Herzegovina, Afganistán, Islas Maldivas, Brunei, Malasia, Guinea, Sierra Leona, Burkina Faso, Chad, Somalia o Níger, entre muchos otros, son países donde el islam es la confesión mayoritaria y en ocasiones la religión oficial del estado, pero no son países árabes. También existen países que tienen un porcentaje de población musulmana alejada del círculo de influencia tradicional del islam y cuya aparición no está ligada al fenómeno migratorio, como por ejemplo los musulmanes indígenas de Chiapas en México, o Surinam, en América del Sur, donde el 13% de la población es musulmana y participa como estado en la Organización para la Cooperación Islámica. 

De hecho, sólo un 20% de los más de 1.700 millones de musulmanes del planeta son árabes. 

Oficina de atención

Asociación Marroquí para la Integración de Inmigrantes.  C/Jinetes, 5, 29012, Málaga