100 maneras de apoyar a las mujeres musulmanas

 

Entre la forma en que nos vemos a nosotras mismas y la forma en que se nos ve, ser musulmana puede significar muchas cosas distintas para cada mujer en todo el planeta. Para celebrar el Muslim Women’s Day (Día de la Mujer Musulmana) de este año, nos centramos en la forma en la que la identidad musulmana se presenta de forma distinta (en nuestras relaciones personales, en nuestros esfuerzos profesionales, etc.) y en cómo ninguna experiencia sola puede hablar por todas nosotras. 

 

El trato vergonzoso hacia las mujeres musulmanas no es, de ninguna manera, algo nuevo. Cualquier mujer musulmana en Norteamérica te lo dirá. Sin embargo, este trato e incidentes han dejado una cosa muy clara: no son solo los comentaristas de FOX News los que necesitan una lección sobre cómo tratar a las mujeres musulmanas; son las prominentes voces liberales, los medios de comunicación que encubren mejor su islamofobia y toda la gente que nos encontramos en nuestro día a día en el supermercado o en el metro. Así que, ¿cómo ser mejor? Aquí os dejamos 100 maneras.

 

 

1. Recordad que hay alrededor de mil millones de mujeres musulmanas en el mundo. La forma en la que practicamos nuestra religión y vivimos nuestras vidas es muy diversa.

 

2. Ser musulmán no es una raza. No nos tratéis como tal.

 

3. Entended que para muchas de nosotras (mujeres musulmanas negras, mujeres musulmanas morenas, mujeres musulmanas inmigrantes, mujeres musulmanas queer, etc.) la islamofobia es solo uno de los prejuicios a los que nos enfrentamos.

 

4. Leed noticias redactadas por mujeres musulmanas, especialmente cuando la noticia trata de nosotras.

 

5. Leed libros escritos por mujeres musulmanas.

 

6. Consumid deliberadamente arte producido por mujeres musulmanas.

 

7. Mirad programas de televisión, películas y obras de teatro en los que actúen mujeres musulmanas.

 

8. Cuando consumáis arte y noticias producidas por nosotras, tened en cuenta que ninguna puede hablar en nombre de todas.

 

9. Consumid material mediático de mujeres musulmanas de etnias, experiencias y orígenes diferentes.

 

10. Tomad nota del lenguaje que utilizáis cuando comentéis noticias que veis o leéis que versen sobre personas musulmanas.

 

11. No nos preguntéis por qué llevamos hiyab. No nos preguntéis por qué no llevamos hiyab.

 

12. De hecho, no nos preguntéis por qué llevamos o no llevamos lo que sea.

 

13. No nos digáis que nos tapemos; no nos digáis que mostremos más piel.

 

14. Entended que la libertad incluye el derecho a llevar o no llevar lo que queramos.

 

15. Si llevamos el pañuelo, no asumáis que ponérnoslo cada día no es decisión nuestra.

 

16. Podéis piropear nuestros hiyabs. No es ofensivo, siempre y cuando no resulte extraño.

 

17. No nos preguntéis cómo se ve nuestro pelo debajo del pañuelo.

 

18. No nos pidáis vernos sin el pañuelo.

 

19. No nos preguntéis si nos duchamos o dormimos con él. Si te ves obligado a hacer estas preguntas, es que tienes un problema mayor del que preocuparte.

 

20. Si una mujer musulmana no quiere llevar pañuelo o está en contra del matrimonio concertado, esto no os da permiso para odiar. Respetad lo que diga.

 

21. Reconoced que no llevar el pañuelo no nos hace menos musulmanas.

 

22. No asumáis que no somos musulmanas por no llevarlo.

 

23. Recordad, a ninguna nos importa si el hiyab no os parece atractivo. No es para vosotros.

 

24. No hagáis conjeturas sobre nuestras historias sexuales.

 

25. No avergoncéis a aquellas de nosotras que tienen experiencia sexual; no avergüences a aquellas de nosotras que no la tienen.

 

26. Respetad la forma en la que mantenemos o no citas, especialmente cuando es distinta a la vuestra.

 

27. No asumáis que somos heteros.

 

28. No asumáis que nos casamos mediante matrimonios arreglados.

 

29. No asumáis que cuando alguien se casa mediante un matrimonio arreglado, es infeliz.

 

30. Entended que un matrimonio concertado no implica que sea forzado. Es más, el matrimonio forzado está prohibido en el islam y definitivamente no es la norma.

 

31. No nos preguntéis por cosas básicas que podéis encontrar en Google.

 

32. Si nos queréis preguntar por nuestra religión, meditad en cómo plantear la pregunta de la mejor manera.

 

33. No tengáis miedo a preguntarnos con respeto acerca de nuestra religión. Normalmente percibimos las intenciones que hay detrás.

 

34. Sed conscientes de que conocer a una persona musulmana, tener un amigo musulmán o estar en una relación con una persona musulmana, no excluye de ser islamófobo/a.

 

35. Examinad la forma en la que utilizáis el lenguaje. Por ejemplo, usar la expresión “mezquita pacífica” en vez de “mezquita”, sugiere que la mayoría de las mezquitas no son pacíficas.

 

36. Usad el privilegio para denunciar la islamofobia cuando la veáis, aunque provenga de personas conocidas.

 

37. Los actos terroristas no son una invitación para que nos habléis de los acontecimientos, especialmente cuando nuestras comunidades han sido el objetivo.

 

38. Cread conciencia sobre la islamofobia en redes sociales.

 

39. Internet es uno de los vehículos más grandes de la islamofobia. Defended a los musulmanes, especialmente a las mujeres musulmanas cuando son atacadas en red.

 

40. Denunciad las cuentas, los mensajes y los foros islamófobos en redes sociales. Las personas que andan detrás son una amenaza para la supervivencia.

 

41. No trivialicéis nuestros miedos a ser atacadas solo porque la islamofobia no os parezca una amenaza. Nosotras sabemos que lo es.

 

42. Aprended sobre la historia de Palestina y sobre cómo el odio antipalestino ha contribuido a la islamofobia y al racismo.

 

43. Apoyad a las mujeres musulmanas negras.

 

44. Apoyad a las mujeres musulmanas en la oficina mediante palabras y salarios justos.

 

45. Apoyad a las mujeres imames.

 

46. Apoyad los negocios de empresarias musulmanas, como Zuhoor Desings y Ugaasadda

 

47. Desafiad vuestro sexismo. Asumir que estamos oprimidas por cómo vestimos o practicamos nuestra religión es machista.

 

48. Recordad, no nos importa si no queréis una cita con nosotras.

 

49. Reconoced que os equivocáis cuando una persona musulmana os dice que algo ha sido ofensivo, no os pongáis a la defensiva. Mejor, aprended para el futuro.

 

50. No nos fetichicéis. No fetichicéis nuestros pañuelos.

 

51. Recordad que la deshumanización no nos halaga. 

 

52. Recordad que frases como “Cómo mola tu religiosidad” no nos halagan.

 

53. Evitad piropos ambiguos tipo “¡Eres guapa hasta con el pañuelo!”.

 

54. Dejad de mirar fijamente a las mujeres visiblemente musulmanas en público. Es un pañuelo, seguro que lo habéis visto antes, ¿no?

 

55. Las conversaciones con musulmanes no tienen por qué tratar de islam. También nos podéis preguntar por nuestras vidas.

 

56. No debatáis con nosotras sobre nuestra propia religión.

 

57. No esperéis o nos pidáis que seamos portavoces de una religión con 1.800 millones de adeptos.

 

58. Respetad si una mujer musulmana no quiere dar la mano o un abrazo.

 

59. Dejadnos tiempo y espacio para poder rezar si queremos. Si estáis pasando el rato con una mujer musulmana, ofreced una habitación o un espacio privado donde pueda realizar el rezo si lo desea.

 

60. Preguntadle al jefe si se puede habilitar un espacio para que puedan rezar vuestras compañeras musulmanas.

 

61. Si nos veis rezando en un espacio público, no os crucéis justo delante, pero seguid el camino.

 

62. Si nos veis con un pie metido en el lavabo de un baño público, no lo convirtáis en raro. Es parte del ritual de limpieza previo al rezo, se llama wudu.

 

63. No nos preguntéis por qué no ayunamos en Ramadán. Ya sea porque estemos con la menstruación o no, es algo íntimo.

 

64. Si estáis con alguien que esté ayunando, comed y bebed sin hacer de ello un problema.

 

65. Pero no presumáis del delicioso almuerzo.

 

66. Nunca digáis: “¿¡Ni siquiera agua!?” a una persona musulmana. Punto.

 

67. Si estáis con alguien que esté ayunando, evitad las groserías.

 

68. Ofreceos para realizar actividades creativas y de bajo consumo energético.

 

69. Ofreceos para ayudar con recados del supermercado o con tareas que requieren un esfuerzo físico durante Ramadán.

 

70. Evitad agendar actividades con nosotras durante la puesta de sol en Ramadán (a menos que estéis haciendo de comer).

71. Si tenéis empleados musulmanes o enseñáis a niños musulmanes, ofreced ajustar sus horarios durante Ramadán. En general, tened en mente qué partes del año son sagradas para nosotras.

 

72. Si nos invitáis a cenar, cocinad comida halal, evitad el cerdo y recordad que igual no bebemos, significará mucho para nosotras.

 

73. Recordad, somos igual de estadounidenses/canadienses/loquesea que vosotros.

 

74. Decidles a las mujeres musulmanas que estáis orgullosos de nosotras.

 

75. Preguntadnos si necesitamos ayuda para llegar a casa a salvo.

 

76. Respetad si no queremos beber o estar cerca del alcohol.

 

77. No nos acribilléis con preguntas sobre estar sobrio si decimos que no bebemos.

 

78. No nos juzguéis por beber; no nos juzguéis por no beber.

 

79. Dadnos tiempo de expresar nuestras experiencias y no nos cortéis.

 

80. Invitadnos a eventos, no mordemos.

 

81. Si no sabéis cómo pronunciar nuestros nombres, preguntad.

 

82. Si nos veis arreglándonos el pañuelo en el baño, no os quedéis mirando.

 

83. Hablad por los musulmanes “seleccionados al azar” en los aeropuertos.

 

84. Sed amable con nosotras, especialmente en los aeropuertos. Viajar siendo musulmán puede ser difícil.

 

85. Llamad la atención de los productores cuando percibáis prejuicios hacia musulmanes en las películas y programas que consumís.

 

86. Boicotead todo aquello que perpetúe el miedo hacia los musulmanes en nombre de la “libertad” o de la “libertad de expresión”.

 

87. No seáis despectivos con personas de otras confesiones para alagarnos.

 

88. Recordad que ser ateo o agnóstico no hace a nadie más listo ni mejor que nosotros. Lo mismo con cualquier otra religión.

 

89. Si queréis halagar nuestra práctica, no nos comparéis con otras mujeres musulmanas o las hagáis de menos.

 

90. Si eres musulmán, anima a tu mezquita local a que deje el mismo espacio y recursos al área reservado a mujeres.

 

91. No nos “halaguéis” con lo ´occidentales´ o ´modernas´ que somos.

 

92. Si veis que un desconocido se acerca a una mujer musulmana, observad su lenguaje corporal para aseguraros de que está cómoda. Intervenid si lo estimáis necesario.

 

93. Admitid la existencia del racismo y del machismo tanto dentro como fuera de las comunidades musulmanas. Ayudad a que los responsables rindan cuentas.
 

94. No nos contratéis solo para cubrir la cuota de la diversidad. Nuestro trabajo y presencia son más valiosas que cualquier estadística sobre diversidad y deberían ser reconocidas.

 

95. Si vais a contratar a musulmanes, debéis respetar su práctica. Esto entraña acomodar nuestros rezos diarios, ayunos y no tolerar la islamofobia en el lugar de trabajo.

 

96. Si escucháis la llamada al rezo desde alguno de nuestros teléfonos, quedaos en silencio por respeto hasta que haya terminado.

 

97. No cambiéis de tema cuando hablamos de nuestras experiencias. 

 

98. Escuchad nuestras historias, prestad atención a nuestras voces, venid a nuestras charlas.

 

99. Leed nuestros libros, nuestra poesía, lo que escribimos sobre nuestras experiencias.

 

100. Leed esta con máxima atención: las mujeres musulmanas no necesitamos salvación (mucho menos la de personas no musulmanas).

 

 

 

Breve contra-narrativa y argumentario elaborado por Farha Chowdhury, publicado en Broadly-Vice el 27 de marzo de 2019 con motivo del #MuslimWomensDay (Día de la Mujer Musulmana), una iniciativa de #MuslimGirl.

 

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